|
Caminos son los errores…
Que cuestionaron mi madurez acobardada,
Caminos que recorremos cuando sobran las palabras,
Admiran mis manos,
Los reproches por una mentira piadosa,
Que revoluciono el mundo por unos momentos,
Los hizo pensar no tuve valor lo siento,
Camino que tome cuando las salidas eran desdibujadas,
Cuando desarrope una ingenuidad,
Que me sirvió para llevar al traste,
Todo lo que Dios hizo en mi cabeza en un instante,
Al trote me encadene en el traste de una guitarra,
Y toque la melodía,
Que la vida se olvido de tocarme cuando me defraudaste,
Camino que escogí mientras que tú no mirabas,
Y mientras admirabas mi compostura.
Que dulce locura que me hizo soñar un instante,
Que ganas tengo ahora de domar la vida,
Cuando fui un caballo desbocado.
Cuando mis palabras chocaron,
Frente al muro del olvido.
Y se las llevo el río,
Como aquellas mentiras
Con las que empecé el viaje.
Que horizonte temprano,
Que cuestiono mi vida -imagino mis dudas-
Y luego las dibujo para enseñarme mis pasos.
Siempre fuiste tú la ola que se llevaba mis tristezas,
El soplo que confundía el aliento espeso, con brisa marina,
Porque es coger una vereda no es fraude,
Es una manera de encadenarse de una forma u otra al arte.
Te adoro vida por enseñarme los pasos,
Aunque este no fuera el camino.
Te dibujo el lienzo de tu alma más bohemia,
Para solucionar el entuerto,
Y resolver que todo no ha muerto,
Y no hay camino incierto,
Sino protectores y vidas que buscan una salida.
Esencia de un gato negro
Desdibuja la locura el uso de la cordura,
En los tiempos en que es difícil creer,
Hasta en tu mejor amigo
Trasluce una enfermedad terca el odio por si mismo,
No es más el dolor que causa, que el que él mismo recibe,
Porque si despierta de la pesadilla,
Regueros de realidad tosca tendida ante sus pies,
Nadie conoce la realidad,
E imagina en las líneas de esta historia infernal.
Imagina y esgrime el temor de perder la consciencia,
El amor por lo desconocido,
Y el terror azul de este gato negro,
¿Puede Poe haber sembrado mal, la semilla del mal?
Al dibujar una cruel irrealidad
¿Puede Poe sembrar la duda, sobre ese ser llamado Adán,
que recibe la manzana envenenada y utiliza su libre albedrío? |