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La Poesía
Con un juego imaginario vamos ganando
tiempo al tiempo, vamos engañando
la esperanza del descrédito.
Es como un largo río de promesas
cristalinas, meandros y riberas,
cruzando campos grises y secanos.
Nada nos ahoga, ni la historia
—por poner un ejemplo— de niños
harapientos, que sin primaveras ni soles,
en esquinas desnudos y olvidados,
entre revoloteantes moscas,
mueren inflamados...
Hoy como ayer todo se desborda
al paso, a nadie parece preocuparle
que otros sufran, lloren, penen...
Sólo la poesía en sus múltiples formas
y maneras, entre tanto sufrimiento
sensibiliza, obra milagros...
(Poema incluido en el libro Luces y Sombras)
Milagro
Tiempo, espacio, dimensión, extensión
de vida, viaje y virajes, recorridos sinuosos,
descubrimiento continuo impulso a impulso
descomunalmente hermoso, a veces regio,
a veces herido...
Compendiar todo:
goce, luz, sombra,
sufrimientos, naturaleza, matices suaves
o duros que se hilvanan, epítome embellecido
en la comprensión íntima del amor y del dolor...
Entender dónde estamos y nos conmovemos
en cada momento, que la espesura de la selva
se aclare a cada paso, sentir cómo lo pequeño
inconmensurable se alarga, se cumple,
se hace inmenso...
Todo ello tal y como en los acordes de un órgano
se funden los timbres, contrastes musicales
de los distintos registros.
Mirar al sol emergente dorando la superficie
del mar en el momento en que abrimos deslumbrados
los ojos al amanecer del día como gigantes privilegiados
de la creación, sentir palpitar ráfaga a ráfaga
de aire en la amanecida de lluvias y colores,
de cansancio, dolor y pérdidas, de dicha, de amor...
Pensar que existimos para constituir el gran milagro
de la creación, que tenemos un deber hermoso
con ella:
conservarla intacta, lenguaje de tiempo
y rima, idioma que se prolonga poblándonos
de naturaleza, soles y lunas, escritura que va
fielmente caligrafiando, ordenando e impulsando
el inagotable manantial del alma...
(Poema inédito) |