María José Loureda Fuentes — Ribadeo. Galicia.

 

Negro el cielo 

Un jardín.
Me he metido en un jardín.
Es de noche y nada veo

Negro el Cielo.

Las luciérnagas curiosas
Hacen guiños unas a otras
Van jugando con mi miedo

Negro el Cielo.

Y en mi miedo,
Me encojo como un ovillo.
Me gustaría ser un grillo,
Esconderme en un agujero.

Negro el Cielo.

Mas no quepo.
Ni ovillada y asustada
Donde el grillo se guarece
Allí esconderme no puedo.

Negro el Cielo.

Despojándome de todo,
Al Eterno me encomiendo.
Y buscando al fin encuentro
Es un agujero negro.

Negro el Cielo.

Y en él entro.
Igual que una lavadora
Me sacude.
Su energía me transporta

A una nube

Y mis miedos limpios dejo
Y mis humanos errores
Y me empapo ahora de aciertos

Blanco el Cielo.
Al fin lo encuentro.

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